
Los premios
Príncipe de Asturias han reconocido este año la obra literaria de Ismail
Kadaré, uno de los más impactante y creativos escritores europeos del siglo XX.
Nacido en la localidad sur albanesa de Gjirokaster en 1936, Kadaré ha
convertido su obra y su vida en uno de los más desgarradores alegatos conocidos
contra el totalitarismo, el fanatismo y la violación de los derechos humanos.
Nacido en el seno de una familia de cierta formación, siendo sus padres
trabajadores estatales, su vida quedó desde sus inicios marcada por la barbarie
y la opresión. Con tres años se convirtió en testigo de la segunda Guerra
Mundial, quedando su tierra sometida, sucesivamente, a la violencia de los
invasores italianos, griegos, fascistas albanesas, alemanes y al final de la
propia resistencia albanesa anti fascista. La “liberación” posterior, en este
caso de manos rusas, permitió al joven Kadaré iniciar estudios de letras en la
universidad de Tirana, que luego concluiría en el Instituto Gorki de Moscú,
donde entraría en contacto con lo más granado de la intelectualidad, critica y
creativa de la cultura soviética.