sábado, 28 de febrero de 2026

David Lafoz o la crisis del campo


David Lafoz no era una celebridad, ni un político ni un empresario reconocido. Era un agricultor de 55 años de Aragón, una de las tantas regiones rurales de España que vive desde hace décadas una lenta agonía. Padre de familia, hombre sencillo y trabajador incansable, David representaba a toda una generación de agricultores que han luchado por mantener viva la tierra heredada de sus padres y abuelos. Sin embargo, el 2 de febrero de 2024, David tomó una decisión que estremeció a su comunidad: se quitó la vida en su finca, dejando una nota breve pero devastadora. En ella, hablaba de la impotencia, de la presión y de un sistema que le había dado la espalda.

Su muerte no fue simplemente una tragedia individual. Fue un grito silencioso, una señal de alarma sobre la profunda crisis que atraviesa el campo español.

Durante años, David había luchado contra el incremento de los costes de producción —el gasóleo agrícola, los fertilizantes, el agua, la electricidad— mientras los precios que recibía por sus cosechas seguían cayendo. Cada año se endeudaba un poco más. Cada año, los márgenes eran más estrechos. Y como muchos otros agricultores, sentía que sus esfuerzos eran invisibles para quienes toman decisiones desde las ciudades.

En su entorno más cercano, sus amigos y compañeros sabían que David estaba agotado. La burocracia para acceder a ayudas europeas era interminable. La competencia desleal de productos importados, a menudo con menos controles sanitarios y laborales, erosionaba aún más los precios. Y las normativas medioambientales, aunque necesarias, llegaban sin apoyo real para que los pequeños productores pudieran adaptarse.

La presión se volvió insostenible. David no veía futuro. Ni para él, ni para sus hijos. “Nos están matando, poco a poco”, había dicho una vez en una reunión de la cooperativa local. Aquellas palabras, en su momento tomadas como una metáfora, cobraron un significado trágicamente literal.

La noticia de su suicidio corrió como un reguero de pólvora en los medios locales y redes sociales, especialmente entre el mundo rural. No era el primero. No será el último. En España, el suicidio entre agricultores y ganaderos ha ido en aumento, aunque pocas veces trasciende a la opinión pública. Las cifras oficiales son incompletas, y el estigma social muchas veces oculta la verdadera causa. Pero los sindicatos agrarios alertan desde hace años de una creciente desesperación en el campo.

El caso de David coincidió con un estallido de protestas agrícolas en toda España y Europa. Tractores colapsando carreteras, pancartas reclamando “precios justos”, y miles de agricultores clamando por un trato digno. David ya no estaba para ver esas movilizaciones. Pero su nombre apareció escrito en los carteles, en las redes, en las declaraciones de los líderes agrarios. Su muerte se convirtió en símbolo del hartazgo.

El campo español vive una crisis profunda, estructural. La despoblación rural, la falta de relevo generacional, la hiperregulación sin diálogo, la globalización mal gestionada… Son muchas las causas que confluyen en un modelo que está fallando. Y quienes lo sostienen, como David, son los que pagan las consecuencias.

El suicidio de David Lafoz no es solo una tragedia personal. Es también una interpelación colectiva. ¿Qué clase de sociedad permite que quienes alimentan a un país se sientan tan abandonados, tan presionados, tan prescindibles? ¿Qué políticas públicas se están aplicando realmente para proteger a los pequeños productores frente a los grandes intereses?

La historia de David no debería olvidarse. No solo por respeto a su memoria, sino porque su dolor resume el de muchos. El mundo rural no pide caridad. Pide justicia, escucha y dignidad.

David murió en silencio. Pero su muerte habla. Y urge que se escuche.


Fuentes consultadas:

  • Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Informes sobre condiciones del campo español, 2022–2024.
  • El País. “Los suicidios en el mundo rural: un problema invisible”. Reportaje del 5 de febrero de 2024.
  • Heraldo de Aragón. “David Lafoz, un agricultor que no pudo más”. Nota de prensa, 3 de febrero de 2024.
  • RTVE. “El campo protesta: por qué los agricultores colapsan las ciudades”. Emisión del 6 de febrero de 2024.
  • COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos). Documentos sobre crisis del modelo agrario.

Imagen Estrella Digital

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