lunes, 24 de diciembre de 2012

Deuda nacional


Son los ingresos que percibe el estado tras realizar con los particulares unos contratos (títulos de deuda), por los que el estado se compromete al pago periódico de una cantidad previamente estipulada durante un tiempo, o al pago de unos intereses y la devolución final, en un plazo establecido, cuando es amortizable.
Se conoce con este nombre la deuda pública del estado español. Tras las graves crisis financieras de los Austria mayores, los esfuerzos de Medinaceli habían permitido sanear las cuentas públicas. La situación comenzó a torcerse de nuevo en el reinado de Carlos III, que se vio obligado a emitir gran cantidad de vales reales (documentos negociables de deuda), para lo cual se crearía un órgano de gestión, el Banco de San Carlos. La crisis del Antiguo Régimen y las guerras de principios de siglo agravaron un problema ya endémico, en un estado que no cobraba a los privilegiados, pero que asumía cuantiosos gastos bélicos y de corte. tal era el problema, que Godoy inició una tímida amortización de bienes monásticos en 1795.
La situación empeoró, hasta que en 1836, en plena guerra carlista se hizo insostenible. Un ministro liberal, Mendizabal acometería el problema renegociando esa deuda (negociando nuevos plazos e intereses con los acreedores y convirtiéndola en consolidada en lugar de flotante) y pagándola mediante la desamortización, en la que se admitió el pago de las fincas en las subastas mediante títulos de deuda.

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