miércoles, 5 de septiembre de 2012

Si una noche de invierno un viajero


Si una noche de invierno un viajero. Italo Calvino. Ed. Siruela 2002

Nos lo recomendó hace tiempo un excelente profesor de La Paz, llamado Goyo Gómez. Es ciertamente un texto atrayente y exquisito, aunque no hay manera fácil de describir este libro, el mismo titulo es poco ortodoxo, nos deja con la sensación de que no se ha dicho todo, Si una noche de invierno un viajero ¿Qué?.
El lector inquisitivo que se sienta intrigado por la ambigüedad del titulo y quiera descubrir cual es el secreto que esconde el titulo, pronto se encuentra atrapado en la novela; no únicamente por la buena pluma de Calvino, sino porque el lector es parte fundamental de esta novela, cada capitulo non El Lector se ve reflejado en las paginas, el autor se dirige a el de manera directa, le hace preguntas, lo aconseja, hace que cuestione sus motivos para diferentes acciones.
De manera análoga a lo que hace Michael Ende con su bellísima Historia Interminable, donde el lector esta leyendo el mismo libro que el personaje principal, el cual a su vez, lee el libro que es mencionado en su propia copia. El lector de Si una noche de invierno un viajero lee, dentro de la novela, un libro también llamado “Si una noche de invierno un viajero” el cual de pronto se transforma en “Fuera del Poblado Malbork”, el cual, a su vez resulta llamarse en realidad “Asomándose desde la abrupta costa”. Cabe mencionar que estas tres novelas no guardan entre si, ninguna relación.
Al leer este libro no se esta leyendo una novela, se están leyendo muchas simultáneamente, lo cual hace que el lector de carne y hueso comparta con el lector de papel sentimientos encontrados, por un lado la frustración de no poder terminar un relato que es interrumpido justo en su clímax, al mismo tiempo experimenta una curiosidad ávida por conocer el final del relato o el siguiente paso en la serie de relatos.
Este libro es una experiencia única, compleja, exuberante, enorme, cansada, pero que invariablemente dejará al lector con un maravilloso sabor de boca y la certeza de haberse adentrado en una Obra Maestra.
Calvino lleva a esta obra su concepto de la Multiplicidad. Unconcepto que ve a la novela contemporánea como “enciclopedia, como método de conocimiento, y sobre todo como red de conexiones entre los hechos, entre las personas, entre las cosas del mundo”. Esta multiplicidad, esta red tejida en torno a una realidad verídica o imaginada, se cumple de una manera completa en esta obra, cuyo tema central es la escritura misma. En Si una noche de invierno un viajero.. (1974), Calvino logra amalgamar en un mismo libro su preocupación por la literatura y su placer por el juego y la multiplicidad.
Hablamos de un libro que trata la relación entre el escritor y el Lector, que es el personaje principal. Calvino se propuso como meta escribir el primer capítulo de diez novelas “apócrifas” escritas con una trama, estilo, personajes y mentalidad distinta a la suya.
Así, el lector se enfrenta a una trama donde un Lector, que conoce a una misteriosa Lectora, sufre al perder la posibilidad de terminar de leer una novela que había comenzado… La búsqueda por terminar su lectura lo lleva a encontrar diez novelas diferentes, o más bien, diez principios de novelas diferentes: la de la niebla, la de la experiencia corpórea, la simbólico-interpretativa, la político-existencial, la cínico-brutal, la de la angustia, la lógica-geométrica, la de la perversión, la novela telúrico-primordial y la novela apocalíptica.
Esa angustia del personaje Lector es transmitida al lector que no sólo quiere terminar de leer diez novelas, sino que se pregunta cómo terminará ésta, la de Calvino. Concluye de una manera genial, cerrando su red como una espiral que se muerde la cola.
Este final está directamente conectado con el apéndice que escribió para las Seis propuestas para el próximo milenio: “El arte de empezar y el arte de acabar.” El autor reconoce que hay siempre un punto de partida y uno de llegada. Pero la espiral que él teje con su literatura, ¿va del centro a la periferia o de la superficie hacia el centro de las cosas? Tal vez, en palabras de su personaje, el señor Palomar, puede encontrarse la respuesta: “Sólo después de haber conocido la superficie de las cosas –concluye–, se puede uno animar a buscar lo que hay debajo. Pero la superficie de las cosas es inagotable.”
Se dice que la sexta propuesta, conferencia que no escribió, sería la Consistencia. Esprobable que el último valor que le concede Ítalo Calvino a la literatura sea el que más ejerció. A pesar de la versatilidad de sus textos, es un escritor consistente. Aunque sus libros sean muy diferentes unos de otros, algunos neorrealistas, otros fantásticos, algunos basados en experiencias y otro producto de su imaginación, todos están relacionados con la intención del autor de ir desenredando la espiral de la realidad para hacer circular la hélice de su escritura. Ahora falta un personaje Lector, como el que habita las páginas de Si una noche de invierno un viajero… que venga a desenredar la espiral de Ítalo Calvino para hacer la suya propia. Porque, como dice el señor Palomar, “el universo es el espejo donde podemos contemplar sólo lo que hayamos aprendido a conocer en nosotros”.

No hay comentarios:

Comparte en las Redes

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...