Creo que casi todo el mundo sabrá ya a estas alturas quien es Javier Negre. Un impresentable activista de extrema derecha, que va de periodista, que dirige "Estado de alarma", que ha sido condenado por daños al honor de las personas, que ha protagonizado sonados escándalos que casi acaban con su "carrera" y que se pasa el día poniendo a caer de un burro a todo quisqui, y sobre todo a la monarquia.
Entre otras lindezas ha llamado a la Reina sinverguenza y al Rey lacayo de Sánchez. Pero como en este país la coherencia y la decencia hace tiempo que se perdió, con motivo de la toma de posesión del impresentable del Presidente de Colombia, Álvaro de la Espriella, se acercó al Rey, ese al que tanto critica, y le pidió una foto. Como es lógico la publicó con un pie de foto que decía "un placer coincidir con el Rey Felipe VI". Si, el que él llama lacayo y dice que es una verguenza y una tragedia para España.
La verdad es que el Rey podia ser un poco más espabilado y reconocer al enemigo de lejos. Igual que lo del séquito del Jefe del Estado no tiene nombre, no detectar el peligro y no actuar es un fallo gordísimo.
Pero lo de Puente es para escribir un libro. Que un ministro de España retuitee un mensaje de un activista de extrema izquierda reclamando la república o que califique al Rey de ignominioso es para pensarlo. Que si, que en España hay libertad de expresión y el camarada Puente tiene derecho a ella, pero que un ministro del Reino de España critique así al Jefe del Estado, en lugar de hacer un pase de pecho es una faena muy fea.
Yo creo que lo que subyace en este asunto, además del fallo del Rey y la incontinencia vergonzosa de Puente y su afan de protagonismo, es una anomalia democrática muy sería. Con la monarquia, la bandera u otros símbolos no hay normalidad. La derecha exhibe permanentemente un patriotismo falso, impostado, chusco y poco coherente, que pone los símbolos por encima de la gente que vive bajo ellos. Para la izquierda hay un permanente acomplejamiento, como si sentirnos españoles fuera incompatible con nuestra ideologia.
Mi conclusión es clara, me gustaría que Puente trabajase en lo suyo, solo. Por ejemplo, ¿por que su ministerio ha parado las obras de la autovia Santander-Torrelavega, dejando tres tramos estrechos, pintados de amarillo, sin arcen, con bloques de hormigon y con un evidente peligro?. Y no me vale con que es un intermedio hasta que se haga un supuesto modificado. Ahora la carretera esta peor que antes de iniciar las obras del tercer carril porque no se calculó bien y se han quedado sin dinero.
Que Puente se dedique a lo que le pagamos, que el Rey espabile un poco y que Negre se vaya a la ....

No hay comentarios:
Publicar un comentario