
Como diría mi abuelo, Tracey Lagondino nació moza, y parece que guapa, o eso les debió parecer a sus vecinos de Hawai que la nombraron miss hace 15 años, cuando aun era chica y camino de ser modelo. Pero no la gustaban los hombres (como a Noemí Hungria vamos). Y como ahora la biología es a la carta, pues Tracey se convirtió en Thomas. Una operación de eliminación de pecho, unos litros de testosterona, y el clítoris se le puso como una banana, a la par que entonaba la canción de miliki (mi barba tiene tres pelos…). El caso es que el bueno/a de tracey/thomas encontró el amor en los brazos de la dulce Nancy (que digo yo que para ser lesbiana no hace falta tanto rollo). Y vivieron felices en un bucólico pueblo de Oregon.