miércoles, 14 de enero de 2026

Corina


Solemos dedicar espacio en esta revista a los venezolanos y venezolanas que sufren, y son muchos, por muchos lazos que unen a la juventud de ese país. Hoy no iba a ser menos con esa mujer luchadora y menuda que ha recibido como premio a sus esfuerzos por la paz el nobel a tal campo.

María Corina Machado nació en Caracas en 1967, en el seno de una familia vinculada al mundo empresarial. Desde joven, su carácter firme y sus convicciones claras la empujaron hacia la acción ciudadana. Estudió ingeniería industrial, pero pronto entendió que su vocación estaba más cerca de la justicia social que del diseño de máquinas. En los años noventa, impulsada por la grave desigualdad y las carencias estructurales de su país, Machado fundó la Fundación Atenea (1992), dedicada al acompañamiento de niños en situación de vulnerabilidad en Caracas, mostrando ya una sensibilidad hacia lo social y lo comunitario.

Con el tiempo comprendió que los problemas estructurales de Venezuela requerían no sólo obras sociales, sino transparencia política, elecciones limpias, instituciones fuertes. En 2002 cofundó Súmate, una organización civil dedicada al monitoreo electoral, a que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto con garantías, y al conteo independiente de votos. Esa experiencia la posicionó como una defensora de que la democracia no es solo un ideal sino un procedimiento: urnas, escrutinio, observadores, fiscalización. T

En 2010 logró un escaño en la Asamblea Nacional, lo que le dio una plataforma política formal. Pero su voz no se limitó al parlamento: denunció abusos de derechos humanos, criticó la erosión de la independencia judicial, cuestionó la corrupción, la falta de servicios básicos, la emigración masiva de venezolanos por la crisis económica, social y política. Su oposición tanto a Hugo Chávez como a Nicolás Maduro se hizo explícita, y creció su liderazgo en la oposición.

Su trayectoria no ha estado exenta de represalias. Machado ha sido descalificada para ejercer cargos públicos, sometida a vetos legales, hostigamiento institucional, amenazas. En 2014 fue expulsada de la Asamblea por criticar al gobierno y por denunciar violaciones de derechos humanos. En los últimos años, su capacidad de participar electoralmente ha sido bloqueada: por ejemplo, fue inhabilitada para postularse en las elecciones presidenciales de 2024. Aun así, mantuvo su activismo.

Aunque impedida de ser candidata, Machado apoyó la candidatura de Edmundo González Urrutia como representante de la oposición en 2024, y coordinó esfuerzos de observación electoral, recolección de actas y movilización ciudadana para intentar asegurar que la voluntad popular fuese respetada. En ese proceso, la unión de distintos sectores de la oposición fue clave: Machado logró presentarse como un punto de convergencia. Además, decidió permanecer en Venezuela a pesar de los riesgos, incluso estando obligada a vivir, en buena parte, en la clandestinidad para evitar persecución.

Fue precisamente ese conjunto de acciones —la perseverancia en denunciar irregularidades, el compromiso con elecciones justas, la defensa de los derechos civiles, el mantenerse dentro del país a pesar de amenazas, el construir puentes entre las distintas fuerzas democráticas— lo que motivó al Comité Noruego del Nobel a otorgarle el Premio Nobel de la Paz 2025. En su anuncio, el Comité afirmó que Machado había demostrado “trabajo incansable promoviendo los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

El contexto es grave: Venezuela ha pasado de ser una democracia relativamente estable a sufrir una crisis profunda en lo económico, lo social, lo migratorio y lo institucional. El gobierno de Maduro ha sido acusado por organismos internacionales de manipulación electoral, de persecución política, de encarcelamiento de opositores, de violaciones de derechos humanos. En ese marco, Machado representa para muchos venezolanos la esperanza de que una salida pacífica —mediante elecciones libres y respeto institucional— aún sea posible.

El Nobel de la Paz a Machado también tiene un valor simbólico: reconoce que la lucha por la democracia no es solamente una cuestión local, sino de interés global, en un momento en que democracias están siendo erosionadas en muchas partes del mundo. El Premio pone foco en la ciudadanía, en el coraje civil, en la idea de que la paz auténtica es inseparable de los derechos políticos, la justicia, la transparencia. El Comité valoró que Machado haya enfrentado disidencia no mediante violencia ni guerra, sino apostando a los mecanismos pacíficos, electorales, al derecho, al activismo cívico.

Aun así, el camino que se abre no está libre de incertidumbres. Machado acepta el reconocimiento como un logro colectivo, no solo personal. Sabe que la lucha debe continuar, que el premio potencia su causa pero también la expone. Mantener la presión internacional, la solidaridad de organismos de derechos humanos, de otros estados, de ciudadanos, será clave. Además, el reto humano de reconstruir la institucionalidad en un país fragmentado, con heridas profundas, emigración masiva, falta de servicios esenciales, sigue siendo inmenso.

María Corina Machado no es una figura perfecta —como suele ocurrir en política—; tiene críticos, tiene visiones políticas concretas que algunos cuestionan. Pero el Nobel reconoce no la perfección, sino la valentía, la constancia, la capacidad de inspirar y movilizar sin caer en la violencia. En tiempos oscuros, su luz consiste en recordar que la democracia puede ser defendida, que la esperanza puede sostenerse, que la transición puede ser pacífica si hay resistencia ciudadana, si hay convicción, si hay persistencia.


Fuentes:

  • “Venezuelan opposition leader María Corina Machado has won the 2025 Nobel Peace Prize … for her tireless work promoting democratic rights … and for her struggle to achieve a just and peaceful transition from dictatorship to democracy.” — Euronews. euronews
  • “Nobel Peace Prize Awarded to Venezuela’s María Corina Machado” — Human Rights Watch. Human Rights Watch
  • “Maria Corina Machado: Why the Venezuelan politician is 2025’s Nobel Peace Prize laureate” — The WeekThe Week
  • Reuters, “Who is Nobel Peace laureate Maria Corina Machado?”

Imagen El Mundo

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