
Que ambigua es la vida, que distinto es el mundo, según se mire el suelo, o el aire. Por ejemplo, en esta foto, ¿hacia donde va el aire?. Alguien que lo mire desde la derecha podría pensar que es un aire purificador, redentor, que oculta y difumina la imagen de una jerarquía, muy maltrecha por sus escándalos, por sus acciones, y por sus silencios, que es aún peor que lo primero. Un aire tiznado de incienso para limpiar, para sanar. Un Papa, por tanto, que ha elegido Barcelona para seguir con su plan renove, al menos en lo que a imagen y propósito de enmienda se refiere.













