Quizá por
encima de su obra, de una calidad e importancia innegable como custodia del
castellano, ha destacado en Miguel Delibes su defensa, con su propio ejemplo,
de una forma de vida y humanidad. Sencilla, serenamente reivindicativa, sensata
y defensora del equilibrio entre el hombre y la naturaleza a la que pertenece.
Miguel Delibes nació en Valladolid en 1920. Estudió Comercio y Derecho, siendo
desde 1944 catedrático de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de su
Valladolid natal.
Ejerció
desde joven su pasión por el periodismo a través de «El Norte de Castilla»,
diario vallisoletano de clara tendencia democrática del que llegaría a ser
director, y siempre colaborador. Junto a ello, e impulsado por Ángeles, su
mujer, ávida lectora y admiradora del maestro, Delibes fue novelista. Su fama
le hizo admirado y recabado de forma continua como conferenciante.