
Esta es una semana llena de contradicciones. Calles inundadas de pasos y capirotes, iglesias repletas de fieles, olor a incienso, pasión en la defensa de costumbres, y silencio en la de ideales.

… nuestras calles estarían la mar de decoradas, repletas de hombres y mujeres de colores. Y es el que mundo friki español no conoce fronteras, y cada semana se supera un poco más. Por ejemplo, dicen los entendidos que el toreo es el arte supremo porque aúna, en un solo protagonista, la belleza creadora, el sentimiento, el equilibrio y el dominio del hombre, creador y posesivo sobre la naturaleza. Toda la esencia de la humanidad racional, triunfando con delicadeza sobre la descontrolada y desmedida fuerza de la bestia.
Me encantaba de pequeña acompañar a mi padre cuando este debía acudir a Bilbao a asuntos del partido. Me recuerdo entrando en Sabin Etxea, caminando entre todos aquellos cuadros y signos de orgullo, entre todas aquellas personas entregadas a la causa de la paz y el bien común de mi pueblo. En una de aquellas esporádicas visitas, mi padre quiso que conociera a una de las personas a las que más admiración he profesado en mi vida, D. José Antonio Ardanza. Yo tan solo tenía 8 años, y él apenas dos de lehendakari. De aquellas, y antes de conocerle, mi devoción corría tras la sombra de Carlos Garaicoetxea, anterior lehendakari, y que en aquellos momentos había salido del partido, tras un agrio enfrentamiento con el aparato, lo que había provocado una de las más dolorosas divisiones internas del PNV. 
No se con que intención, pero el diario El País rescata hoy, en primicia, la historia, injustamente tratada, del general cantabro Vicente Díaz de Villegas. Despachado por el gobierno español a la reserva, bajo la sospecha de blando y pusilánime, solamente por anteponer su honor y la vida de miles de personas a los absurdos dictados de la tecnocracia que domina cada rincón de este planeta.
De antemano digo que mi intención esta tarde es la de reflexionar sobre el fundamental y esencial asunto de la indumentaria de la ministra de defensa Carmen Chacon en la reciente Pascua militar. Y no se muy bien como meterle mano al asunto.
Hubo tiempos en que la navidad gozo de cierta prosapia. Tiempos en los que odiar, pensar al revés o, lo que es peor, no hacerlo, encontraba tregua y quedaba a desmano en estos días, a modo de ensayo general de las aspiraciones, casi siempre pronto arruinadas, que para el nuevo tiempo solar todos dibujamos. El domingo me di de bruces con lo evidente, la navidad no es más que un cuento de Dickens, y el resto del año, una trola.
Todo el equipo de La Septima ha preparado para ti, con todo nuestro cariño, este especial que tiene de todo, nuestra versión acuatica del anuncio de Freixenet, las felicitaciones navideñas de todo el colegio, magia, humor ... y todo el encanto de La Septima. Puedes ver el programa en nuestro canal de youtube y en el número de esta semana de eolapaz.